23.2.08

Premio Dardo 2008 Best Blog Darts Thinker


Yessi tuvo el bello gesto de otorgarme este premio, la verdad es que es el primero que recibo en mis tres años de bloguera y creo que también será el último, pues desde hace ya un tiempo he venido sintiendo que es hora de cerrar este ciclo, creo que cuando el cansancio se cuela a la hora de pensar en renovar los posts es una señal de alerta y particularmente no me gusta perpetuar las cosas por costumbre, para mí la autenticidad debe reinar en lo que haga y justamente por ser auténtica conmigo y con quienes me leen me he decidido por el “hasta aquí”.

Confieso que en algún momento pensé en suprimir el blog y ya, pero me pareció una manera ingrata de irme, además no deseo hacerlo sin agradecer a todas las personas que han sido visitantes asiduos de este espacio en donde tejí y destejí por tanto tiempo. Nunca creí posible que se le pudiera tomar cariño o siquiera afecto a personas que uno en su vida ha visto, pero la experiencia bloguera me ha demostrado que sí, que es muy posible llegar a encariñarse con esas personas que están lejos y cerca a la vez, lo cual es para mí una prueba de que los sentimientos no conocen limitación alguna, no están encerrados en un cuerpo, ni se achican ante los argumentos de la geografía, ellos simplemente se conectan y una vez que lo hacen estrechan el lazo y sin dar explicaciones dicen: "lo que siento aquí me gusta, allá la mente con sus rollos y su pésima manía de racionalización, yo a esta persona la quiero y punto". Ha sido enriquecedor el saber que el cariño retoña donde uno menos lo espera.

Ya el director de la orquesta levanta la batuta indicándome que este discurso excedió los minutos permitidos.

Eso sí, no pienso irme sin entregar este mismo premio a algunas personas, el director que espere. No me es dado entregarlo a 15 personas porque realmente leo a pocos bloggers con asiduidad y desde hace tiempo comprendí que son estas personas, y su manera de decir las cosas, las que me estimulaban a continuar frecuentando este mundo bloguero. Yessi, amiga, si tú no me hubieras dado el premio estarías en la lista. Entre tus premiados colocaste a Umma1 y a Jejo, personas que me han regalado gratísimos momentos frente a la pantalla. Umma1 porque siempre te invita a reflexionar y muchas veces nos obsequia con algún nuevo saber y Jejo porque me ha hecho sentirme en la montaña rusa con sus ocurrencias y genialidad.

Y el Dardo va para:

1) Fgiucich (en estos momentos ausente, pero su regreso está cercano, recibe en su nombre…), por su capacidad de convertir lo cotidiano en versos y lo fatal en poesía.

2) Toro Salvaje: por ser ese niño, adolescente, hombre, anciano, que se quita la piel cada vez que nos entrega un poema.

2) Princesa Dariak: porque en sus palabras está la magia de los desiertos, los dragones, lo mítico y aquellos misterios tan perfumados y antiguos que sólo a las manos de una Princesa les es dado develar.

3) Sovka: por ser mi poeta viva favorita.

4) Ópalo: por ser esa Maestra que va sembrando luz a su paso.

5) Lágrima del Guadiana: por estremecerme el alma cada vez que la leo.

6) Resonancias Magnéticas: por hacerme reír, reflexionar e incluso soltar lágrimas con esa manera suya tan auténtica, tan vendaval, tan espontánea.

7) Traven: porque aunque lo leo desde hace poco me da la sensación de haber encontrado una mina donde los tesoros no se agotan.

8) Rafa: por su combinación perfecta –y muchas veces mágica- de imagen y palabras.

9) Ondina: por su manera única de entrelazar el sol entre sus versos.

No me queda más que escribir con letras grandes para todos (los que están en esta lista y los que no están, pero que han sido compañeros entrañables de camino) GRACIAS.

6.2.08

En busca de una isla


Considerando que:

1) A mi abuela le dio por montar patineta con una botella de ron en la mano y el bastón en la otra

- Abuelita, cuidado con una subida de tensión.
- Ay, mija, la tensión al carajo.
- Pero abuelita, cuidado con una caída.
- Ay, mija, al carajo las caídas.
- Pero abuelita, que usted ya no está para esas cosas.
- Ay, mijita, al carajo con el estar o no estar y sobre todo con las cosas.
- Ta bien, abuelita, haga lo que quiera.
- Ay, mija, siempre lo he hecho.

2) A mis primos gemelos les dio por ser uno el espejo del otro y andan siempre frente a frente y si el uno levanta el brazo derecho el otro levanta el izquierdo

- ¿Es que no entienden que ustedes son dos personas distintas?
- Claro que lo entendemos.
- ¿Entonces por qué todo lo dicen en coro?
- Claro que no lo hacemos.
- ¿Y así cómo piensan tener novia?
- Novia seguro tendremos.
- Pero es que son demasiado raros.
- Vemos gente más rara a diario que se dicen normales y le tienen miedo a los espejos.

3) Al gato de la casa le dio por esconder el control remoto y ejerce su dictadura en el mundo de la tele

- A ver, Mercurio (cosas de mi tía Chacha que es fatal pa’ escoger nombres) qué veremos hoy.

Y el bicho (le decimos así por cariño) coloca la pata sobre los botones y elige un programa de lo más intelectual, no podía escoger un culebrón o algo ligerito, no, algo de física que ni se entiende y todo el mundo a bostezar o arrancarse las uñas. Ya varias veces han intentado quitarle el control, pero como tiene las uñas tan afiladas…

4) El bebé de mi prima nos mira a todos como si fuésemos extraterrestres y nos ha tocado disfrazarnos a ver si le parecemos más normalitos, empezando por mi prima, quien con su traje de rana le hace morisquetas al recién nacido

- ¡Croac! ¡Croac!

Y el nene indiferente

- ¡Con este guaricho no hay quien pueda! ¡Está decidido a ignorarnos! No quiere nada con nosotros.
- Pero chica, dale tiempo, que ese disfraz está muy mal hecho y se nota a leguas que eres tú.
- Ah, pero con los vecinos sí se da. ¡Esa gente tan rara! Figúrate que comen todos sentados a la mesa y hablan sobre cómo les fue en el día. ¡Una cosa que se cuenta y no se cree!
- Bueno, cada quien a lo suyo, pero que ni se crea este niño que nosotros vamos a ser como ellos.


Hemos decidido seguir el consejo de tiíto Fer, que es muy sabio, y el domingo pasado cuando lo fuimos a visitar al manicomio nos recomendó a todos hacer un viaje juntos, incluido el gato, a una isla desierta, en aras de la unión familiar y nuestra salud mental (si nos gusta el lugar allá nos quedaremos). El problema es que aún estamos buscando la isla.

27.1.08

Entre pepas te veas

tranquilizantes
en el metro
en las sedes de los ministerios
rumbo al trabajo
con elíxir de la Laguna Estigia
agua pura de manantial
y sirope de desechos tóxicos

una delicia

anxiolíticos
tome uno en esta esquina
antes de subir al bus
la junta de vecinos
se los ofrece gratis
siempre y cuando no objete usted las facturas
y no mire a nadie de frente en el ascensor

es de mal gusto

antidepresivos
para mirarse en los espejos
para perpetuar los matrimonios
que se sostienen de un hilo
para no darse cuenta
de que ya está usted en pleno naufragio

no hay salvavidas

pastillas para dormir
le darán pesadillas durante ocho horas
justamente las que el médico le recetó
para poder crecer
lo que sucede es que usted se encoge
y no comprende por qué

tan chico ante tanta desmesura

alucinógenos
a la orden del día
los toman los políticos
para poder elaborar su mundo de mentiras
y luego se ríen mientras firman
otro decreto que a todos condenará
pero lo hacen entre carcajadas
y como la risa es contagiosa
pues nos contagiamos todos
de la misma enfermedad

jajajajajajajajajajaja

comprimidos
diminutos y en technicolor
para terminar cual zombies
divinamente sonámbulos
con el piloto automático
y la ilusión del plástico
en el bolsillo de la inseguridad:
todo lo puede pagar con su tarjeta
se lo decimos de verdad
¿cuándo le hemos mentido?
TODO
no se le ocurra pedir menos
porque aunque digan los sabios
que menos es siempre más
usted debe llevar este paquete completo

dos por el precio de uno

ahora escuchará tres palmadas
una
dos
tres
puede abrir los ojos
pero no me hago responsable
de lo que encontrará

…………………

24.1.08

Perder o ganar


atacar, atacar, atacar…. cansancio… ¿por qué? ¿con qué fin? enterrar la espada y probar el colchón… soñar, viajar… despertar y atacar nuevamente, cualquier arma es buena: daga, mágnum, veneno, sarcasmo, zancadilla, saliva… escalar, mientras más cerca está la cumbre más lejos se la ve, el estandarte en la otra mano dificulta la subida, pero al llegar es preciso clavarlo, es preciso que quede nuestro nombre y no el de alguien más… una pausa, los competidores se acercan, halan los tobillos, intentan pasar a como de lugar. la roca es dura, no llora, hay que aprender de la roca… llegar, por fin llegar, respirar, vacío, sólo vacío, tanta sangre derramada y un gran “¿para qué?” repetido por la ninfa Eco. una vez más hemos sido Narciso, nos hemos ahogado intentando capturar nuestro propio reflejo… llorar a raudal abierto, ablandar a la roca con nuestras lágrimas, descubrir que tiene corazón y nos habla, la roca nos cuenta su historia antes de la historia, nos cuenta como detesta que la pisoteen con prisa y desdén… descansar, contemplar el juego de perder y ganar, voluntariamente tumbar a la Reina en el tablero y decir: ahora he de vivir de otra manera, porque siempre hay otra manera y si no la hay está la imaginación para inventarla… crear y, por primera vez, volar. finalmente comprendemos que nuestra única motivación era el miedo y en esta vida hay mucho más que miedo, ir más allá de él nos ayuda a agitar el caleidoscopio en nuestra mano —el cual ha sustituido al estandarte— para sumergirnos en aguas de imágenes distintas.


21.1.08

Otras veces las palabras no bastan


Se arrastraba por debajo del sofá, reptando por la superficie del piso, intentando abrir la puerta, una vez más su padre se había emborrachado y su madre se negaba a dejarlo entrar en la casa y ella sentía que debía salvarlo, era su padre y lo amaba, lo quería ahí con ella y debía abrirle a como diera lugar, debía intentarlo aun sabiendo que su madre se lo impediría.

A la mañana siguiente se despertaría y lo primero que haría sería preguntar por él, entonces aparecería en la sala con su sonrisa y ella se abalanzaría en sus brazos, no sin pensar: “Mamá ha vuelto a perdonarlo”, algo le decía que tarde o temprano los perdones se agotarían. Todo eso era cuando vivían en el Centro y en la radio sonaba sin parar “Por qué te vas”, en la voz de Jeanette. Años después vería “Cría Cuervos”, en una retrospectiva sobre Saura, y se llevaría una gran sorpresa al descubrir que la canción de su infancia también era la favorita de la niña Ana, quien ve frustrado el intento de envenenar a su tía; la verdad es que a ella también le hubiese gustado envenenar a una que otra tía.

Luego se mudaron al Oeste y la imagen del padre se fue diluyendo en ausencia, estaba y no estaba, iba a buscarla todos los sábados, pero ya no vivía con ellas —en efecto, los perdones se habían agotado—. Le quedaría el consuelo de las salidas sabatinas a los teatros o a la Plaza Bolívar, pero el hilo había comenzado a desovillarse... Su padre también ha puesto a prueba su capacidad de perdón.

También le quedaba su baúl lleno de libros fantásticos, ver las mejores películas tirada en la alfombra, mientras su madre aprovechaba el domingo para adelantar la comida de toda la semana, sin adivinar que en la sala ella se iba aprendiendo las canciones de los musicales y soñaba con ser Audrey Hepburn en “My fair lady” o Barbra Streisand en “Funny Girl”. Una tenía un príncipe, la otra no, realmente, ahora que lo piensa, ninguna de las dos tenía finales felices, tal vez siempre le han gustado más las historias que la hagan llorar y el hecho de poder imaginar un final a su manera.

La sinfonía continúa dentro de su cabeza: las lecturas, la música, los recuerdos en celuloide, en triacetato y en digital... Se ha atrevido a contar algunas historias, cada una marcada por lo que ella es; le gusta mirarse hacia adentro, encontrar cavernas y pozos de luz, fuentes inagotables de inspiración que en ocasiones osa poner en palabras. Otras veces, simplemente, las palabras no bastan.


16.1.08

Sorbo a sorbo


Tiras la puerta del armario como queriendo traspasarla a otra dimensión, nada es como lo imaginaste, nada, ni tu atuendo de hoy, ni tu vida, ni el espejo en el que te ves cada mañana. Hoy te vas todo el día a la calle aunque no tengas rumbo fijo, ni una oficina con un escritorio en donde montar los pies. Hoy vas a acompañar a los que hurgan en las bolsas de basura a ver si ahí encuentras aquello que perdiste algún día de algún mes, pero quizás no lo reconozcas si lo ves. ¿Lo recuerdas? Terrones de azúcar, carcajadas, luz, fe… Ahora el aire es amargo. Hoy interrogas a Dios y le preguntas qué derecho tiene de enviarnos a un mundo en donde lo único infinito es el sentimiento de soledad. Te preguntas cómo has podido cambiar tanto, a quién o a qué le has regalado tu poder, y te es fácil entender a los alcohólicos, a los dependientes químicos, a esos que muchos prefieren no ver. Te sientes tan vacío como ellos, tan frustrado, tan enfurecido, y te haces daño, no deseas hacer infeliz a nadie, pero sientes que no mereces nada bueno. Y reprimes las ganas de llorar porque te da rabia continuar sintiéndote débil, tan sensible, tan rosa. No quieres tirarte al hoyo negro, estás en el borde y miras hacia el fondo y la verdad es que no puede verse nada; pero no saltarás, aún hay dentro de ti cierta fibra que te dice que la vida vale la pena, que por más que te reviente tienes que recomenzar, entonces recuerdas cómo sonreír y vuelves a creer en finales felices, no inmediatos, pero sí logras vislumbrar la felicidad a lo lejos, tras la bruma, y piensas que si vas poco a poco tal vez ella termine viniendo, ya no la espantarás. Estás cansado y parpadeas; continúas entendiéndolos a ellos, a los de la tristeza oscura, pero ya no deseas compartir su vereda, les dices adiós y ellos comprenden que te vayas, te ven alejarte sin moverse de su sitio y tú vuelves a descubrir que existe el aire, que el sol calienta y decides ir con calma. ¿Para qué la prisa? Das un paso y luego otro, el después ya lo irás viendo; un día vendrás y me dirás: “es que la sensación de beber sorbo a sorbo me es completamente nueva”, pero si yo aprendí, mi querido atragantado, tú también puedes hacerlo: cambios, cambios… nosotros también cambiaremos.


10.1.08

Sequía


olvidé cómo escribir poesía
cómo desnudar cada palabra
cómo acariciar con versos

la botella de mi inspiración está vacía
me extravié en el laberinto de las letras
y el cielo está tan gris
y la neblina es tal
que no atino a sentir el sol entre los dedos

olvidé cómo escribir poesía
ya no sé conjugar esencias y emociones
ya no sé arrancarme del alma las espinas
para transformarlas en ciruelas
o mundos de plastilina

allá va mi cometa

ya no puedo excavar en los rincones
ni desentrañar la savia de mi psique

ahora contemplo las alas
que antaño me ayudaron a explorar
una porción infinitesimal del cosmos
pero ya no encajan en mi espalda
y me interrogan
queriendo batir el polvo a la quietud

y es que como yo
no logran comprender
que haya olvidado cómo escribir poesía